Por qué me hice Asesora de Lactancia Materna

En mi trabajo, aunque estamos muy en contacto con la lactancia materna, si trabajamos en neonatos o en maternidad, lo cierto es que sabemos muy poco y lo que sabemos es porque nos hemos formado por nuestra cuenta.

Más de una vez me han preguntado, ¿pero es que en la carrera no os enseñan lactancia materna? Y mi respuesta es "No". Es triste, pero es así, al menos en mi caso. Durante la carrera lo "normal" eran los biberones, la lactancia materna pasaba desapercibida.

De hecho una de mis rotaciones de prácticas fue en un "nido", sí un nido, porque aún existían, de esos sitios donde, además de haber niños malitos, se quedaban los bebés recién nacidos para que sus madres descansaran (por suerte, esto ha desaparecido, al menos hasta donde yo conozco). Pues a lo que iba, allí, todos los bebés, y digo, todos, eran alimentados con biberón y fórmula artificial. Y no os creáis que eran los padres los que se lo daban, no, éramos nosotras, alumnas, enfermeras y auxiliares. Que, oye, no voy a mentir, me gustaba tener al bebé en mis brazos y darle de comer, pero ahora mismo, volviendo la vista atrás, me entristece mucho que se desvinculara así a los padres...

Bien, pues aunque a mi, todo esto de la maternidad y los bebés siempre me ha gustado, no fue hasta hace unos años, que decidí presentarme al horrible examen EIR (es como el MIR pero para Enfermeras/os y más complicado de sacar ya que tenemos muchas menos plazas y nos presentamos mucha más gente) con la intención de hacer la especialidad de matrona.
Bueno, que me voy por los cerros de Ubeda...Como decía, fue en ese momento en el que me fui ademtrando en este mundo, el de la lactancia materna. Leí mucho, hablé con frikis de la lactancia, como lo soy yo ahora (y muy orgullosa de serlo), me apunté a cursos y en definitiva, me enamoré de este precioso aspecto de la maternidad.

Me presenté al examen, no una, si no, dos veces y a la segunda conseguí sacar una plaza, no para matrona, sí para pediatría, que también me gustaba y me gusta muchísimo.

Elegí el hospital donde formarme fijándome en si tenía o no certificación IHAN, porque para mí era muy importante que la tuviera, ya que en estos hospitales no solo se fomenta el parto respetado, si no también la lactancia materna, el vínculo, el apego, el involucrar a los padres en el cuidado de sus hijos ingresados, etc. Así que empecé mi formación como Enfermera Residente en Pediatría.

Fueron dos años muy bonitos e intensos, donde me encontré con gente maravillosa, empezando por mi compañero de fatigas y terminando por todos y todas las enfermeras, residentes de pediatría y pediatras que tanto me han enseñado.
Durante esos dos años aprendí un montón de pediatría, de niños, de bebés y como no, de Lactancia Materna.

Terminó de engancharme el tener la suerte de hacer mis prácticas de Atención Primaria con una enfermera maravillosa que llevaba un grupo de apoyo a la lactancia.
En él conocí a mujeres, madres increíbles que compartieron sus vivencias con nosotras, sus miedos, sus alegrías, sus dudas, su crianza. Y entonces lo tuve claro, yo quería formar parte de eso, quería poder apoyar a todas esas mamás que encontraran dificultades en algo tan importante como es su lactancia, quería ser esa mano amiga con quien pudieran hablar y compartir sus dudas y si además podía ayudarlas un poquito, mejor aún.

Tras esa rotación, meses más tarde, pasé unos meses en la UCI neonatal del hospital donde me formé y conocí otra cara de la lactancia. Una lactancia interrumpida, difícil, estresante, en la que cada día, cada toma conseguida era un éxito. Mamás valientes, luchadoras, con sus bebés prematuros, enormes luchadores con ganas de vivir. Campeones todos.
Fue una experiencia preciosa, acompañar a esos bebés y a sus padres y ver como se iban de la UCIN a casa. Es el trabajo más bonito que existe.

Tras estas vivencias, seguí asistiendo a cursos para seguir formándome y poder dar una atención de calidad a todas las mamás que lo necesitaran, ya fuera en mi trabajo o fuera de él. Y así tomé la decisión de formarme como Asesora de Lactancia Materna.

Hice el curso con unas grandes profesionales y aprendí muchísimo y lo que me queda por aprender. Ah, y conocí a unas mujeres increíbles, que se han convertido en amigas y grandes asesoras y madres.

Espero que si tienes alguna duda, dificultad o simplemente necesitas hablar de tu lactancia, cuentes conmigo, estaré encantada de leerte o escucharte, la opción que prefieras. Visita mi web y ponte en contacto. www.miranita.com

Feliz lactancia, yo la estoy disfrutando muchísimo y espero que dure muuuuucho tiempo.


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